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Si tu gato se rasca las orejas, sacude la cabeza o ves restos oscuros que parecen “posos de café”, los ácaros del oído son una causa habitual y tratable. Esta guía te explica paso a paso cómo síntomas, diagnóstico, tratamiento seguro y prevención—para que sepas exactamente qué hacer a continuación.
Respuesta rápida
Ácaros del oído (Otodectes cynotis) son pequeños parásitos que viven en el conducto auditivo de los gatos y provocan picor intenso e inflamación. Los síntomas más comunes son se rascaba las orejas con frecuencia, sacudir la cabezay residuos de color marrón oscuro o negro que parecen posos de café. Un veterinario confirma la presencia de ácaros mediante un hisopo auricular/microscopio, y el tratamiento suele consistir en medicamentos contra los parásitos con receta médica (gotas para los oídos o pipetas) más limpieza suave de los oídos. Para evitar una nueva infestación, tratar a todas las mascotas de la casa y ropa de cama limpia.
Principales conclusiones
Los ácaros del oído son muy contagiosa entre gatos (y puede transmitirse a perros y hurones).
“Los restos en el oído con aspecto de ”posos de café» + picor son muy indicativo, pero un veterinario debería confirmar la causa.
Los tratamientos más seguros y eficaces son medicamentos antiparasitarios aprobados por veterinarios (en gotas o en forma de «spot-on»), no aceites caseros.
Trata a todas las mascotas de la casa para romper el ciclo de reinfestación. Por qué es imprescindible tratar a todas las mascotas de la casa
Acude a urgencias si observas hinchazón de la oreja (hematoma), dolor intensoo problemas de inclinación de la cabeza y de equilibrio.
Acude al veterinario lo antes posible si observas:
A oreja hinchada y inflamada (posible hematoma auricular)
Inclinación de la cabeza, tropiezos o problemas de equilibrio
Dolor intenso, sangrado o secreción maloliente
Tu gato está muy apático, no come o no deja que le toquen cerca de las orejas
Introducción: No estás solo (y puedes solucionarlo)
Si tu gato se rasca las orejas sin parar o sacude la cabeza, es preocupante, pero no eres el único. Los ácaros del oído son frecuentes, muy molestos y muy tratable.
Esta guía te ayudará a:
Identifica los indicios más fiables
Descubre cómo los veterinarios diagnostican los ácaros del oído (y qué otras causas podrían haber)
Trata la afección de forma segura y evita el ciclo de “ha vuelto a aparecer”
Lo haremos de forma acogedora y práctica, porque el objetivo es sencillo: Haz que tu gato se sienta bien de nuevo, rápidamente.
¿Qué son los ácaros del oído en los gatos? (Otodectes cynotis)

Respuesta rápida: Los ácaros del oído son pequeños ácaros parásitos que viven en la superficie del conducto auditivo y se alimentan de cera, grasa de la piel y residuos. En los gatos, la especie más común es Otodectes cynotis, y es una de las principales causas de picor intenso e inflamación en el oído.
Figura: Ilustración del ácaro del oído Otodectes cynotis (muy ampliada). Sugerencia de texto alternativo: “Ácaro microscópico del oído (Otodectes cynotis) que suele provocar picor en los gatos”.”
Qué hacen realmente los ácaros del oído
Los ácaros del oído son microscópico—más o menos del tamaño de la cabeza de un alfiler—, así que normalmente no verás a los ácaros en sí. Lo que tú puede Lo que llama la atención es la molestia que causan:
En arrastrarse por la piel del conducto auditivo (son “parásitos de superficie”, no excavadores).
Se alimentan de cerumen, aceites y restos de piel.
Sus movimientos y su alimentación pueden provocar picor intenso, enrojecimiento e hinchazón.
Bajo el microscopio, suelen parecer pequeñas motas pálidas con patas (se parecen un poco a unas minúsculas garrapatas o arañas). A simple vista, la gente casi nunca las ve; la mayoría de los propietarios se dan cuenta de que signos en primer lugar (como restos oscuros y rascados constantes).
¿Pueden los humanos contagiarse de los ácaros del oído de los gatos?
Para la mayoría de los hogares, esto resulta tranquilizador: Los ácaros de las orejas de los gatos se consideran adaptados a los animales y, por lo general, no infestan a los seres humanos.. Así que, aunque quizá te preocupe “contagiarte” de ellos, los ácaros del oído son principalmente un problema para mascotas, no personas.
¿Hasta qué punto son contagiosos los ácaros del oído?
Desgraciadamente, muy contagioso—sobre todo entre gatos, pero también perros y hurones.
Los ácaros del oído se transmiten con mayor frecuencia a través de:
Contacto directo (jugar, acurrucarse, acicalarse)
Ropa de cama compartida, mantas, artículos de aseo y transportines, u otros objetos, ya que los ácaros pueden sobrevivir brevemente fuera del servidor
Piénsalo así: un ácaro puede “viajar de polizón” en el pelaje cuando hay contacto cercano. Si llega al conducto auditivo, a tu gato le resulta más difícil eliminarlo al acicalarse, por lo que puede instalarse allí y multiplicarse.
Conclusión
Ácaros del oído (Otodectes cynotis) son unos parásitos del oído diminutos y muy contagiosos que suelen provocar un picor intenso e inflamación en los gatos. Normalmente no verás los ácaros, pero tú se fíjate en las pistas que dejan. A continuación, veamos el síntomas más comunes y cómo distinguir los ácaros del oído de otros problemas relacionados con el oído.

Síntomas de la infestación por ácaros del oído en gatos
Figura: Un veterinario inspecciona la oreja de un gato con los reveladores restos "café molido" causados por los ácaros del oído. Esta secreción oscura y grumosa es un signo clásico de infestación por ácaros del oído.
Los gatos con ácaros en las orejas suelen presentar picor e irritación en los oídos, además de restos oscurospero Otros problemas de oído pueden presentar síntomas similares. Si observas algún señales de alerta (más abajo), no esperes: acude al veterinario sin demora. Cornell advierte de que los problemas de oído no tratados pueden agravarse y afectar a la audición y al equilibrio.
Síntomas de los ácaros del oído en los gatos (lo que realmente notarás)
Los ácaros del oído en los gatos suelen provocar picor intenso, sacudir la cabezay residuos oscuros con aspecto de “posos de café” en los oídos. Estos síntomas pueden solaparse con infecciones de oído por hongos o bacterias, alergias o la presencia de cuerpos extraños, por lo que debes utilizar esta lista como orientación, no como un diagnóstico definitivo.
Síntomas más comunes de los ácaros del oído (resumen rápido):
Rascarse o frotarse las orejas sin cesar
Movimientos de la cabeza o inclinación de la cabeza
Secreción del oído de color marrón oscuro o negro, de textura desmenuzable (“posos de café”)
Canal auditivo o pabellón auricular enrojecidos e irritados
Olor en el oído (especialmente si hay una infección)
1) Se rasca o se da golpecitos con las patas en las orejas con frecuencia
Lo que puedes ver: Tu gato se rasca repetidamente detrás de las orejas o intenta hurgarse el conducto auditivo con una pata trasera. Muchos gatos también frotarse la cabeza o las orejas contra los muebles o el suelo para aliviar el picor.
Por qué ocurre: Los ácaros del oído irritan la piel del conducto auditivo, lo que provoca un fuerte picor e inflamación.
A qué hay que prestar atención: Arañazos, costras o pérdida de pelo alrededor de las orejas debido a rascarse en exceso.
2) Sacudidas o inclinaciones de la cabeza
Lo que puedes ver: Movimientos rápidos y repetidos de la cabeza (como si intentara sacudirse algo), a veces acompañados de una ligera inclinación de la cabeza.
Por qué ocurre: El conducto auditivo le produce una molestia intensa, por lo que tu gato intenta “eliminar” la irritación.
Cuándo es más preocupante: Una inclinación pronunciada de la cabeza, tropiezos o problemas de equilibrio pueden indicar una afección más grave del oído: no hagas comprobaciones en casa y acude directamente al veterinario.
3) Secreción oscura, cerosa o con costras (el indicio de “posos de café”)
Lo que puedes ver: Residuos de color marrón oscuro/negro que parecen posos de café, suciedad o cera desmenuzada dentro del oído.
De qué está hecho: Una mezcla de cerumen, restos de piel, secreciones provocadas por la irritación y excrementos de ácaros.
Nota útil: Si limpias con cuidado la parte visible del oído externo (no el interior) con un algodón y observas una sustancia oscura y desmenuzable, es muy probable que se trate de ácaros del oído, aunque hay infecciones que pueden presentar un aspecto similar.
4) Enrojecimiento e inflamación (síntomas de otitis externa)
Lo que puedes ver: El pabellón auditivo interno y el conducto auditivo pueden presentar enrojecido, en carne viva, hinchado o irritado.
Por qué es importante: Los ácaros del oído pueden provocar otitis externa (inflamación del oído externo), y rascarse puede dar lugar a infecciones secundarias por bacterias o levaduras.
A qué hay que prestar atención: Dolor intenso al tocar la oreja, humedad o secreción similar al pus: esos son síntomas que requieren la intervención de un veterinario.
5) Orejas caídas, aplanadas o encogidas
Lo que puedes ver: Una o ambas orejas se mantienen hacia los lados o aplastadas (“orejas de avión”), lo que suele ir acompañado de una postura tensa o incómoda.
Por qué ocurre: Los gatos pueden mantener las orejas en una postura extraña cuando les duele el conducto auditivo o les pica mucho.
6) Pérdida de pelo o lesiones cutáneas cerca de las orejas
Lo que puedes ver: Pelo ralo, costras, arañazos o una erupción cutánea alrededor de las orejas, el cuello o la cabeza.
Por qué ocurre: Rascarse y frotarse repetidamente daña la barrera cutánea. Esto también puede provocar infecciones cutáneas.
7) Hematoma auricular (una complicación grave)
Lo que puedes ver: De repente, la orejuela parece hinchado, abultado o con forma de globo, como una “almohada” mullida.”
Por qué ocurre: Si el perro sacude la cabeza o se rasca con fuerza, puede romperse un vaso sanguíneo del pabellón auricular, lo que provoca que se acumule sangre debajo de la piel.
Qué hacer: Esto suele requerir tratamiento veterinario (a veces, drenaje o cirugía). Sigue siendo importante tratar la causa subyacente (ácaros o infección).
8) Mal olor en las orejas
Lo que quizá notes: Un olor fuerte y desagradable: almizclado, “sucio” o a infectado.
Por qué ocurre: La presencia de restos abundantes, junto con la inflamación (y, en ocasiones, una infección secundaria), puede provocar mal olor. El olor por sí solo no confirma la presencia de ácaros, pero es un indicio claro de que algo va mal.
Consejo práctico (cómo realizar una revisión segura en casa mientras conciertas una cita con el veterinario)
Si tu gato no tiene un dolor intenso y no observas signos de alerta urgentes, puedes realizarle un examen suave:
Levanta la solapa de la oreja y fíjate en la zona visible (utiliza una linterna).
Busca restos de posos de café, enrojecimiento, hinchazón o llagas.
Deja de hacerlo inmediatamente si tu gato muestra signos de dolor.—No indagues más.
Evita introducir bastoncillos en el conducto auditivo; deja que tu veterinario determine la causa y te recomiende un tratamiento.
Señales de alarma: acude hoy mismo al veterinario (no intentes primero un tratamiento casero)
Los ácaros del oído son frecuentes y se pueden tratar, pero estos síntomas pueden indicar complicaciones (como una infección grave, la rotura del tímpano o una afectación del oído medio o interno) y requieren atención veterinaria inmediata:
Oreja hinchada (oreja hinchada, tipo “globo”): posible hematoma aural por rascarse o sacudirse con fuerza
Inclinación de la cabeza, tropiezos, pérdida de equilibrio, o movimientos rápidos de los ojos de un lado a otro (nistagmo)
Dolor intenso cuando le tocas la oreja, o cuando tu gato maúlla o sisea al acercarte a la oreja
Secreción espesa, similar al pus, con sangre o de olor muy desagradable (puede indicar una infección grave o una lesión en el tímpano)
No comer, ocultar, letargo extremo, o un cambio repentino de comportamiento debido a una sensación de malestar
Los síntomas no mejoran al cabo de unos días de seguir un tratamiento adecuado supervisado por un veterinario, o un empeoramiento en cualquier momento
Por qué es importante la urgencia: Cornell señala que las enfermedades del oído externo pueden extenderse al oído medio e interno y afectar de forma permanente a la audición y al equilibrio si no se tratan a tiempo.
Si tienes dudas, opta por la seguridad: Llama a tu veterinario o a una clínica de urgencias y describe los síntomas: los problemas de oído pueden agravarse rápidamente.

Ácaros del oído frente a otros problemas auditivos en los gatos (cómo saber cuál es la causa más probable)
Muchos problemas de oído comparten los mismos “síntomas principales” (rascarse, sacudir la cabeza, secreción). Las fuentes veterinarias señalan que Hay otras afecciones que pueden parecerse a los ácaros del oído, por lo que el objetivo de esta tabla no es diagnosticar en casa, sino ayudarte a decidir la urgencia con la que necesitas acudir al veterinario y qué preguntas hacer.
| Posible causa | Lo que quizá notes en casa | Indicios que aumentan la probabilidad | Cómo suele confirmarlo un veterinario |
|---|---|---|---|
| Ácaros del oído (Otodectes cynotis) | Picor intenso, sacudidas frecuentes de la cabeza, residuos oscuros, cerosos y costrosos | Contacto reciente con otras mascotas; varias mascotas presentan picor; las heces pueden ser espesas u oscuras y desprender un olor desagradable | Exploración con otoscopio y/o Examen microscópico de la secreción o los restos del oído |
| Otitis externa por levaduras o bacterias | Sacudidas de cabeza, mal olor, enrojecimiento, secreción (puede ser húmeda o cerosa), dolor de oídos | A menudo, más doloroso, olor intenso, puede ser recurrente; la levadura (Malassezia) puede proliferar en exceso cuando cambian las condiciones del oído | Exploración con otoscopio + examen microscópico/citología para identificar levaduras o bacterias y detectar la inflamación |
| Alergias (alimentarias/ambientales) | Picor recurrente (orejas y piel), acumulación de cerumen, enrojecimiento | Otros síntomas de alergia (acicalamiento excesivo, irritación cutánea); episodios que aparecen y desaparecen | El veterinario evalúa los síntomas y realiza una citología de la oreja; puede recomendar pruebas de alergia o pruebas dietéticas si lo considera oportuno. |
| Materiales extraños (semillas de césped/residuos) | Repentino movimientos de cabeza o de las patas hacia un solo lado; malestar | Suele producirse tras la exposición al aire libre; puede ser muy repentina e intensa. | La exploración con otoscopio puede revelar la presencia de objetos extraños en lo más profundo del conducto auditivo |
| Pólipo inflamatorio del oído | Sacude la cabeza, se rasca las orejas, tiene secreción; a veces, inclina la cabeza o presenta problemas de equilibrio | Síntomas crónicos o persistentes de “otitis”; pueden incluir signos neurológicos si se ven afectadas estructuras más profundas. | Exploración del conducto auditivo y la nasofaringe; en ocasiones, pruebas de imagen; el tratamiento consiste en la extirpación |
| Afectación del oído medio e interno (más grave) | Inclinación de la cabeza, problemas de equilibrio, aumento de las molestias | Los signos neurológicos o relacionados con el equilibrio son señales de alarma | Revisión veterinaria; puede ser necesario realizar pruebas más exhaustivas o pruebas de diagnóstico por imagen, dependiendo de la gravedad. |
Importante: Es posible tener Ácaros del oído, además de una infección secundaria por levaduras y bacterias—una cosa puede provocar la otra. Algunas mascotas también necesitan sedación para que se les pueda realizar un examen exhaustivo de los oídos si estos les duelen mucho.
Causas y transmisión: ¿Cómo contraen los gatos los ácaros del oído?
Ácaros del oído en los gatos (Otodectes cynotis) diferencial principalmente a través del contacto cercano con otras mascotas—especialmente gatitos, gatos de refugio y hogares con varios gatos. No es una cuestión de higiene y no es culpa tuya.
Las formas más habituales en que los gatos contraen ácaros del oído
1) Contacto directo con un animal infectado (lo más habitual)
Los ácaros se transmiten de un gato a otro durante dormir, acicalarse, jugar a pelear o acurrucarse.
Los perros y los hurones pueden ser portadores de los mismos ácaros, por lo que es posible que se produzca una propagación entre especies dentro de un hogar.
2) Nuevas mascotas, refugios y entornos con mucha gente
Los ácaros del oído son frecuentes en refugios, centros de rescate, hogares de acogida, centros de acogida temporal, y hogares con varios animales.
Si adoptas o acoges a un niño, asume una revisión otológica en el veterinario forma parte de la rutina de “bienvenida a casa”.
3) Contagio indirecto a través de objetos compartidos (posible, pero normalmente secundario)
Los ácaros pueden sobrevivir fuera del huésped durante un breve periodo de tiempo, por lo que ropa de cama compartida, transportines, cepillos y mantas puede contribuir, sobre todo durante un brote activo.
Esto sigue confirmando la importancia de la limpieza, aunque el contacto directo suele ser el factor principal.
¿Quiénes corren un mayor riesgo?
Gatitos y los gatos jóvenes
Gatos que viven al aire libre o gatos que interactúan con las mascotas del barrio
Hogares con varias mascotas (sobre todo si una de las mascotas tiene picor en las orejas)
Gatos recién llegados (adopción/acogida/visitas a mascotas)
Actitud de prevención rápida (sin culpar a nadie)
Si llega un nuevo gato a casa: separar + revisar las orejas con el veterinario antes de la mezcla libre.
Si una mascota tiene ácaros: tratar a todas las mascotas susceptibles para evitar un ciclo de reinfestación de ida y vuelta.
Conclusión clave: Los ácaros del oído son muy contagioso entre las mascotas, y controlarlas consiste principalmente en tratar a todos los animales en riesgo y reducir la exposición durante el brote. Para obtener más información sobre las rutinas diarias que te ayudarán a mantener sano a tu gato, consulta nuestra Guía de cuidados diarios.

Tratamiento: Cómo eliminar los ácaros del oído de forma segura y eficaz
Si tu gato tiene ácaros en los oídos, la buena noticia es que El tratamiento veterinario es muy eficaz, y la mayoría de los gatos se sienten aliviados rápidamente una vez que se ha controlado la infestación de ácaros. El objetivo es:
Acabar con los ácaros, 2) retirar los escombros, 3) tratar a todas las mascotas, y 4) volver a comprobar para que no vuelvan.
Paso 1: Confirma el diagnóstico (no te saltes este paso)
Muchos problemas de oído presentan síntomas similares (infecciones por hongos, bacterias, alergias, pólipos). Un veterinario puede confirmar la presencia de ácaros del oído mediante examinar los restos del oído bajo el microscopio y comprobar si hay complicaciones, como una infección o un tímpano dañado.
Paso 2: Utiliza un tratamiento contra los ácaros recetado por el veterinario (la clave)
Los veterinarios tratan los ácaros de las orejas de los gatos con medicamentos que eliminan a los ácaros a lo largo de todo su ciclo de vida. Tu veterinario elegirá la opción más segura en función de las necesidades de tu gato. edad, peso, afección auditiva y configuración del hogar.
Entre las opciones más habituales en el ámbito veterinario se incluyen:
- Gotas para los oídos con receta médica (tratamiento intraauricular)
Se aplica en el conducto auditivo para eliminar los ácaros y reducir la irritación.
El calendario exacto depende del producto, así que sigue al pie de la letra las instrucciones de tu veterinario.
- “Medicamentos tópicos ”Spot-on» (que se aplican sobre la piel) y/o opciones sistémicas
Algunos productos recetados que se aplican sobre la piel pueden tratar los ácaros del oído y, a menudo, también son eficaces contra otros parásitos (como las pulgas).
Pueden resultar más cómodos para los gatos a los que no les gusta que les toquen las orejas.
- Otros protocolos indicados por el veterinario (según cada caso)
En determinados casos, los veterinarios pueden recurrir a diferentes métodos para tratar a gatos a los que resulta difícil administrarles medicamentos o en casos de infecciones complicadas.
Paso 3: Limpia las orejas correctamente (solo si tu veterinario te dice que es seguro)
La limpieza de los oídos puede mejorar el bienestar y ayudar a que los medicamentos surtan efecto, al eliminar los restos que parecen “posos de café”. Pero la técnica de limpieza es importante.
Conceptos básicos para una limpieza del hogar segura para las mascotas:
Utilice un limpiador de oídos recomendado por veterinarios (ni alcohol, ni peróxido de hidrógeno).
Llena el conducto auditivo según las instrucciones → dar un masaje en la base de la oreja 20-30 segundos → deja que tu gato se sacuda → limpia los restos visibles con algodón o gasa.
Evita introducir bastoncillos de algodón en lo más profundo del conducto auditivo (riesgo de lesiones/residuos del embalaje).
Si tu gato tiene un dolor intenso, una rotura del tímpano o una inflamación grave, el veterinario te ha explicado que la limpieza podría posponerse o realizarse en la clínica.
Paso 4: Tratar a todas las mascotas susceptibles del hogar (para evitar una reinfestación)
Los ácaros del oído se contagian fácilmente entre mascotas. Aunque solo un gato presente síntomas, los veterinarios suelen recomendar tratar todos los gatos, perros y hurones que hayan estado en contacto para que los ácaros no vuelvan a aparecer.
Trata a todas las mascotas según el plan veterinario
Lava la ropa de cama y las mantas con agua caliente.
Limpiar los pinceles y los soportes
Aspirar las zonas comunes de descanso
Paso 5: Tratar las infecciones secundarias (muy frecuentes)
Los ácaros del oído pueden provocar una inflamación que permite que infecciones bacterianas o por hongos que se agrave. Si tu gato presenta mal olor, pus, enrojecimiento intenso o dolor, tu veterinario podría recetarte además:
medicamentos para los oídos con propiedades antibióticas y antiinflamatorias
tratamiento antimicótico
orientación sobre el alivio del dolor
Paso 6: Seguimiento y nueva comprobación (asegura la victoria)
Una nueva revisión ayuda a confirmar que los ácaros han desaparecido y garantiza que las infecciones se están curando. Si los síntomas persisten, tu veterinario podría ajustar el tratamiento o investigar otras causas (alergia, infección resistente, cuerpo extraño, etc.).
Llama urgentemente a tu veterinario si observas:
Pabellón auricular inflamado (posible hematoma)
inclinación de la cabeza, problemas de equilibrio, cambios repentinos en la audición
dolor intenso al tocar la oreja
flujo abundante o sangrado

Errores comunes que hacen que los ácaros del oído “vuelvan a aparecer”
Tratar solo a una mascota en un hogar con varias mascotas
Dejar de tomar la medicación antes de tiempo porque los síntomas han mejorado
El uso de productos de limpieza agresivos (alcohol o peróxido)
Probar aceites o remedios caseros sin la confirmación del veterinario (se pueden pasar por alto infecciones y huevos)
¿Quieres saber qué es seguro en casa (y qué no lo es)? Consulta nuestra guía: Tratamiento de los ácaros del oído en gatos: opciones seguras y aprobadas por los veterinarios, y cuidados en casa.
Por qué es importante el tratamiento inmediato: riesgos de no tratar los ácaros del oído en los gatos
Los ácaros del oído pueden empezar como un simple picor, pero si no se tratan, pueden provocar graves problemas a su gato. He aquí algunos posibles complicaciones y riesgos si no se ataja a tiempo una infestación de ácaros del oído:
Para llevar: Los ácaros del oído no solo provocan picor. Si no se tratan, pueden provocar infecciones dolorosas, lesiones en los oídos, heridas en la piel y daños auditivos a largo plazo, además de propagarse rápidamente a otras mascotas. Si sospechas que tu mascota tiene ácaros del oído, el tratamiento precoz es la forma más segura y rápida de que recupere su bienestar.
1) Infecciones dolorosas del oído (otitis externa → infecciones más profundas)
Los ácaros del oído irritan e inflaman el conducto auditivo. Esa piel dañada puede provocar bacterias y levaduras crecer en exceso, convirtiendo un problema de picor en un infección dolorosa del oído (otitis externa).
Lo que quizá notes:
Fuerte olor en los oídos
Aumento del enrojecimiento o la hinchazón
Secreción espesa (los restos oscuros pueden volverse más húmedos, amarillentos o parecidos al pus)
Tu gato da un chillido, se aparta o no te deja tocarle la oreja
Si la infección se agrava, puede afectar a la tímpano y extenderse a zonas más profundas (oído medio/interno). Esto es más difícil de tratar y puede provocar problemas de audición o de equilibrio.
2) Hematoma auricular (hinchazón dolorosa del “pabellón auricular”) y deformidad de la oreja
Sacudir constantemente la cabeza y rascarse puede provocar la rotura de un vaso sanguíneo en el pabellón auricular, lo que causa un hematoma aural—una hinchazón blanda, parecida a un globo.
Por qué es importante: Los hematomas suelen requerir atención veterinaria. Si no se tratan, la oreja puede quedar marcada y arrugada (“oreja de coliflor”), lo que provoca cambios permanentes y una sensibilidad constante.
3) Heridas cutáneas, zonas irritadas e infecciones secundarias
Cuando los gatos no pueden dejar de rascar, suelen crear piel en carne viva, costras y heridas abiertas alrededor de las orejas, el cuello y la cara. Esas lesiones en la piel pueden infectarse y formar focos de inflamación o abscesos.
Además, los ácaros del oído (y la irritación que provocan) pueden hacer que los gatos sientan picor más allá de las orejas, por lo que los dueños a veces confunden el problema con pulgas o alergias, lo que retrasa el tratamiento adecuado.
4) Estrés, trastornos del sueño y menor calidad de vida
El picor constante es agotador. Los gatos pueden llegar a:
Inquieto e incapaz de tranquilizarse
Menos juguetón o más retraído
Irritable (sobre todo cuando se le toca cerca de la cabeza)
A partir de su alimentos por molestias
Cuanto antes trates la causa, antes volverá a la normalidad el comportamiento de tu gato, por lo general.
5) Contagio a otras mascotas (y ciclos de reinfestación)
Los ácaros del oído son muy contagiosa entre los gatos (y puede contagiarse a perros y hurones). Retrasar el tratamiento puede convertir a “un gato con picor” en un problema que afecte a toda la casa, lo que hace que el tratamiento sea más largo, más frustrante y más caro.
Regla práctica: Si una de tus mascotas tiene ácaros, consulta con tu veterinario si todas las mascotas de la casa Se debe tratar para evitar una nueva infestación.
6) Daños auditivos a largo plazo y problemas recurrentes en los oídos
La inflamación crónica puede provocar engrosamiento y estrechamiento del conducto auditivo, lo que puede hacer que tu gato sea más propenso a sufrir futuras infecciones de oído, incluso después de que los ácaros hayan desaparecido. Algunos gatos quedan con oídos sensibles que se agravan con mayor facilidad.
Un recordatorio de la vida real de la comunidad SnuggleSouls
Un miembro de la comunidad rescató a un gato callejero (“Shadow”) que tenía las orejas muy infestadas. La irritación derivó en una infección de oído más grave, y Shadow empezó a tener problemas de equilibrio que tardaron mucho más en resolverse.
Por el contrario, otros dueños de mascotas que actuaron a tiempo —tratando los ligeros movimientos de cabeza y los primeros restos de suciedad— solían informar de una recuperación mucho más fluida y con menos complicaciones.
Conclusión: El tratamiento precoz no solo alivia el picor, sino que también ayuda a prevenir la reacción en cadena que puede producirse a continuación. Para obtener más información sobre problemas de salud felina como este, consulta nuestra Guía de salud felina.
Consejos de prevención: Cómo prevenir los ácaros del oído en los gatos (y detectarlos a tiempo)
Los ácaros del oído son frecuentes, sobre todo en gatitos, gatos que salen al exterior y hogares con varias mascotas. Aunque no puedes garantizar que tu gato vaya a nunca si te los encuentras, tú puede reducir drásticamente el riesgo centrándonos en dos aspectos: reducir la exposición y detectar los síntomas a tiempo.
Resumen rápido sobre la prevención
Los ácaros del oído se transmiten principalmente a través del contacto cercano con animales infectados y de entornos compartidos. La mejor prevención es revisiones periódicas de los oídos, prevención contra los parásitos durante todo el año, Poner en cuarentena a las nuevas mascotasy limpieza de la ropa de cama y las herramientas compartidas—sobre todo tras un brote.
1) Hazte un control semanal de los oídos (30 segundos)
Objetivo: atrapar ácaros antes de La irritación se convierte en infección.
Elige un momento tranquilo (después de comer o de jugar).
Levanta con cuidado el pabellón auricular y busca:
Residuos oscuros con aspecto de “posos de café”
Enrojecimiento o hinchazón
Olor intenso
Se rasca o sacude la cabeza con frecuencia
Las orejas sanas suelen ser rosa pálidocon una cantidad mínima de cera.
Consejo profesional: Incluye esto en tu rutina de aseo: los gatos lo toleran mejor cuando se convierte en algo habitual.
2) Utiliza productos antiparasitarios recomendados por el veterinario (especialmente en gatos de alto riesgo)
Muchos productos preventivos mensuales contra las pulgas también ayudan a proteger contra ácaros del oído (La elección del producto depende de la edad, el peso y el historial médico de tu gato).
Pregunta a tu veterinario sobre un preventivo de amplio espectro si tu gato:
Exterior/interior-exterior
Un gatito o uno recién adoptado
En un hogar con varias mascotas
Se acoge o se cuida con frecuencia
Por qué funciona esto: Una prevención constante reduce la probabilidad de que los ácaros provoquen una infestación completa.
3) Mantén en cuarentena a los gatos nuevos (y revisa sus orejas cuanto antes)
Los nuevos animales rescatados y los gatitos suelen ser una fuente habitual de ácaros; no es culpa de nadie, es simplemente la realidad.
Concierta una cita con el veterinario poco después de la adopción.
Si tienes otras mascotas, mantén a las nuevas separadas durante 7 a 14 días (o hasta que tu veterinario confirme que ya no tienen nada).
Evita compartir ropa de cama, cepillos y transportines durante la fase de presentación.
Esta es una de las medidas de prevención más eficaces en los hogares con varias mascotas.
4) Limpiar el entorno durante y después de un brote
Los ácaros no viven eternamente fuera del huésped, pero la limpieza ayuda a evitar una “segunda ronda”.”
Lavar ropa de cama, mantas, peluches en agua caliente, y luego sécalo bien.
Pasa la aspiradora por las alfombras, los sofás, los rascadores y los rincones favoritos para echarse la siesta.
Limpia con frecuencia las superficies duras y el suelo de la zona de las necesidades durante el tratamiento.
Atajo: Si solo puedes hacer una cosa, dale prioridad la ropa de cama y el árbol para gatos.
5) Limita el contacto con animales desconocidos (siempre que sea posible)
Si tu gato sale al exterior o acude a una peluquería o a una residencia para mascotas, el riesgo de exposición aumenta.
Evita el contacto directo con animales que presenten irritación en las orejas.
Si sabes que una mascota tiene ácaros, espera a que haya terminado el tratamiento antes de que se reúna con otras mascotas para jugar.
6) Pide que le revisen los oídos en las visitas rutinarias al veterinario
Aunque tu gato parezca estar bien, un rápido examen de los oídos durante las revisiones anuales (o semestrales) puede detectar problemas a tiempo, sobre todo en gatos propensos a sufrir problemas de oído.
7) Asegúrate de que los elementos compartidos sean realmente “seguros para compartir”
En los hogares con varias mascotas, los ácaros pueden transmitirse a través del contacto cercano y de los objetos compartidos.
Lava la ropa de cama compartida una vez a la semana.
Limpia los transportines después de los viajes.
No compartas los utensilios de aseo entre mascotas a menos que estén limpios.
8) Evita los medicamentos contra los ácaros de venta libre (y nunca utilices productos para perros en gatos)
Algunos productos para los oídos de venta libre son ineficaz, y algunos pueden ser peligroso para los gatos—especialmente los productos destinados a los perros.
Si sospechas que hay ácaros, lo más seguro es: Confirmación del veterinario → medicación adecuada → tratar a todas las mascotas (si así se recomienda).
Evita los “remedios caseros” que puedan irritar los oídos o retrasar el tratamiento.
Lista de comprobación para la prevención de los ácaros del oído (guárdala)
Semanal: una mirada rápida a la oreja + rascarse la oreja/sacudir la cabeza
Mensual: prevención antiparasitaria aprobada por el veterinario (según lo recomendado)
Nuevas mascotas: Aislar al animal y que el veterinario le revise las orejas antes de la presentación completa
Tras cualquier brote: lavar la ropa de cama + pasar la aspiradora + limpiar los transportines y los utensilios
Palabras de ánimo + siguiente paso
Aunque se apliquen medidas de prevención excelentes, los ácaros del oído pueden colarse de todos modos, sobre todo si tu gato entra en contacto con otros animales. Si esto ocurre, no significa que hayas fallado. La prevención consiste en reducir el riesgo y actuar a tiempo para que tu gato se sienta mejor rápidamente.
Siguiente: ¿Quieres un plan paso a paso de lo que va a pasar? tras el tratamiento—¿Incluyendo cuánto tiempo suelen durar los síntomas y cómo prevenir una nueva infestación?
Lee nuestra guía completa: Prevención de los ácaros del oído y cuidados posteriores al tratamiento en gatos
A continuación, en este artículo: Cómo es la recuperación tras el tratamiento: qué es normal, qué no lo es y cuándo debes llamar al veterinario.

Tú puedes (y tu gato se recuperará pronto)
Los ácaros del oído en los gatos pueden resultar abrumadores al principio, sobre todo cuando ves que se rascan sin parar, se sacuden la cabeza y tienen esos restos en los oídos que parecen “posos de café”. Pero aquí está la verdad, que te tranquilizará: Los ácaros del oído son frecuentes, se tratan fácilmente y la mayoría de los gatos se recuperan rápidamente con el tratamiento adecuado.
Antes de irte, recuerda esta sencilla guía:
Confirma la causa: Un veterinario puede confirmar la presencia de ácaros del oído y descartar afecciones similares, como infecciones por levaduras o bacterianas.
Tratar de forma exhaustiva: Toma los medicamentos recomendados por el veterinario siguiendo al pie de la letra las instrucciones:—Es importante completar todo el curso para evitar una nueva infestación.
Trata a todas las mascotas: Los ácaros del oído se contagian fácilmente entre los animales, por lo que las mascotas del hogar también suelen necesitar tratamiento.
Seguimiento y prevención: Las revisiones periódicas y la prevención continua contra los parásitos ayudan a evitar que los ácaros vuelvan a aparecer.
Si ahora mismo te encuentras en plena situación, respira hondo. No le estás fallando a tu gato, sino que estás haciendo lo mejor que puedes: aprender, actuar con prontitud y mostrar un gran interés. Aunque hoy a tu gatito no le hagan mucha gracia las gotas para los oídos, pronto se sentirá mejor (y el perdón suele llegar justo a tiempo).
De la Equipo SnuggleSouls: No estás solo. Y con unos cuidados constantes y paulatinos, volverás a disfrutar de esos tranquilos rasguños en las orejas… y de muchos días llenos de ronroneos por delante.

PREGUNTAS FRECUENTES
¿Pueden los humanos contagiarse los ácaros del oído de los gatos?
No, los ácaros del oído no son zoonóticos y no pueden transmitirse de los gatos a los humanos. Aunque en raras ocasiones pueden causar irritaciones cutáneas leves, los humanos no pueden desarrollar una infestación por ácaros del oído.
¿Cómo puedo saber si mi gato tiene ácaros del oído?
Los signos más comunes son sacudidas de cabeza, rascado excesivo de las orejas, secreción auricular negra o marrón parecida a los posos del café y enrojecimiento o inflamación de las orejas. Un veterinario puede confirmarlo con un frotis del oído y un examen microscópico.
¿Los gatos de interior pueden tener ácaros del oído?
Sí, incluso los gatos de interior pueden contraer ácaros del oído, normalmente a través del contacto con otros animales, incluidos gatos recién adoptados o mascotas de clínicas veterinarias, peluquerías o pensiones.
¿Debo tratar a todas las mascotas de la casa si una tiene ácaros del oído?
Sí, se recomienda tratar a todas las mascotas de un hogar con varios animales para evitar la reinfestación, ya que los ácaros del oído se propagan fácilmente entre los animales por contacto directo o por compartir la cama.
¿Puedo utilizar aceite de bebé para tratar los ácaros del oído de mi gato?
Aunque el aceite de bebé puede asfixiar a algunos ácaros del oído, no mata sus huevos ni previene la reinfestación. Los tratamientos veterinarios profesionales son más eficaces y proporcionan alivio a largo plazo.
Referencias
Barnes, C., Weir, M., & Ward, E. (2024). Ácaros del oído en perros y gatos. VCA Hospitales de Animales.
Dryden, M. W. (2018). Infestación por ácaros (sarna otodéctica) de los gatos. En Manual veterinario Merck (Edición para propietarios de mascotas). Merck & Co.
Centro de Salud Felina de Cornell. (sin fecha). Ácaros del oído: Pequeños bichos que pueden suponer una gran amenaza. Universidad de Cornell, Facultad de Medicina Veterinaria.
CAPC (Consejo de Parásitos de Animales de Compañía) página de directrices (dorado para prevalencia, ciclo de vida, transmisión y “tratar a todas las mascotas”).
Today’s Veterinary Practice (artículo clínico revisado por pares/PDF) (enfoque clínico contundente + “restos de posos de café” + dato sobre prevalencia).
Página sobre parásitos de la Universidad de Saskatchewan (WCVM) (una buena forma de expresar el matiz de la supervivencia fuera del huésped: “normalmente unos días; más tiempo en ambientes frescos o húmedos”).
Fundación EveryCat Health (PDF) (tratamiento práctico + limpieza + tratamiento de todos los animales domésticos).








